- Gritar al viento -

Mi bolsa pesa. Lo suficiente como para pensar, ya en el tren, que en dos días no voy a poder leer todos los libros que he metido en mi mochila.

Ariadna y yo hemos decidido "retirarnos" un par de días cerca de una preciosa costa: trabajar en distintos proyectos y alimentarnos es nuestra máxima preocupación. He dejado la cámara en casa, pensando que últimamente se me comen las horas y sintiendo que estos últimos meses se me han escurrido entre los dedos. Permanezco un rato pensando en lo finito del tiempo, en lo poco que le dedico exclusividad y en cómo me ha costado conseguir un fin de semana para mí, para relajarme con un libro, escribir, charlar sobre literatura o poder descubrir y leer al viento citas como ésta: 

"Verás que dispones de menos años de los que cuentas. Haz memoria de cuando estuviste seguro de tu propósito, cuántos días se desarrollaron como los habías programado, cuándo dispusiste de ti mismo, cuándo permaneció tu rostro inmutable y tú ánimo indemne, qué has hecho en tan largo tiempo, cuántos saquearon tu vida sin que sintieras la pérdida, cuánto se llevó el dolor vano, la alegría estúpida, el ávido deseo, los cumplidos, y qué poco ha quedado de lo tuyo. Comprenderás que mueres antes de tiempo. ¿Cuál es entonces la causa de todo eso? Vivís como si fuerais a vivir siempre, nunca recordáis vuestra fragilidad, no observáis cuanto tiempo ha pasado ya. (...) Oirás decir a la mayoría: "A los cincuenta años me jubilaré, a los sesenta me retiraré."¿Qué garantía tienes de una vida tan larga? ¿No te da reparo reservarte los restos de la vida y destinar a la sana reflexión sólo el tiempo que no puede emplearse en otra cosa? ¡Qué tarde es empezar a vivir cuando hay que terminar!" -Séneca-

Y por un par de días ya no importó el peso de mi mochila, ni la cámara olvidada encima de la mesa. Me quedo con las bonitas imágenes que captó mi mente, y algunas de las que os muestro rescatadas de mi teléfono. Me gustaría que, cuando me olvide de éstas palabras, hubiera alguien que lo gritara al viento tan fuerte como para escucharlo y recordar lo que al fin y al cabo importa de verdad.