- Take us to see the sun -


Me quedo con éste. Con este momento del viaje al norte. 


Después de varios días de intensa lluvia unos rayos de sol se adivinan a lo lejos. Algunos nos toman por locos, pero corremos desde nuestra casita de madera por los campos que nos separan de la civilización. Son las once de la noche y queremos subir a la montaña más alta de Bodô para ver el sol de medianoche. El tiempo y las nubes van en nuestra contra, y la opción de conseguir a alguien que nos suba hasta lo más alto es un poco difusa. Hasta que aparece un coche, en medio de la nada, conducido por un auténtico cowboy. Entiende a la perfección por nuestras caras que es lo que tiene que hacer cuando les decimos: "Take us to see the sun". Nos subimos al coche y por unos minutos nuestro héroe encarna a Kenny Rogers mientras tararea "The Gambler". Una lágrima de emoción rasca mi mejilla mientras veo el sol cada vez más cerca, y me siento observada a través del espejo por una mirada que de golpe se ha vuelto cómplice de nuestro viaje. Él sabe que una vez nos deje en la montaña y nos salude con su sombrero marrón mientras se aleja con el sol, nosotros le daremos las gracias eternamente, por ser la pieza que encajaba con nosotros esa noche. Y desaparecerá en la noche, con su música, su sombrero y dejando tras nosotros 5 km que recorreremos a pie durante una soleada madrugada que no acaba nunca.