- Despertar -


Lo reconozco, estuve a punto de no despertarme. El día anterior no había parado, y una charla con Ade, en pijama y hasta casi las 2 de la mañana me tentó a retrasar el despertador. 


Normalmente me cuesta despertarme tan temprano, pero siempre que lo hago tengo la agradable sensación de poder aprovechar el día al máximo. Cuando estaba camino del Monte Aloia, ya se me había olvidado lo bien que estaba en mi caliente cama. Tenia una imagen en mi cabeza pero no estaba segura de poder encontrar el sitio adecuado y de poder expresar exactamente lo que veía. Hacía algo de frío, y Ade, que estaba en busca de unos caballos salvajes que habíamos intuido a lo lejos del prado, me vio y después de las risas fantaseando sobre un posible pastor madrugador que paseara por ahí, me ayudó a hacerme estos autorretratos mientras veíamos salir el sol. Llegamos a casa con los zapatos mojados y el frío en el cuerpo, contentas por saber que había muchas otras personas a las que también les sonó temprano el despertador y habían ido en busca del sol para formar parte de la segunda edición del Proyecto Despierta. Un bonito proyecto de Álvaro Sanz, al que me encanta seguir en sus locuras y capacidad para tocar, a través de la fotografía, esos pedacitos escondidos que todos tenemos en el alma. 

* la imagen del texto escrito a mano no es mía, la encontré aquí